A raíz de un tuit de Peter Singer, uno de mis filósofos contemporáneos favoritos, fui a dar con un artículo que lleva por título: Unthinkable? Giving 10% (¿Impensable? Dar el 10%). En el artículo, se cita una publicación del propio Singer, Famine, Affluence and Morality (Hambre, riqueza y moral), de 1971, en la que aparecía la frase:

“As I write this … people are dying in East Bengal from lack of food…”

Que viene a ser algo así como: “Mientras escribo esto… hay gente muriendo de hambre en Bangladés”. Muy
tristemente, hoy sigue siendo demasiado fácil versionarla. De hecho, mientras escribo estas palabras… el Cuerno de África hace frente a una crisis alimentaria.

En el artículo, se habla de una campaña que ha llamado mucho mi atención y que creo que merece de una réplica en España: Giving what we can (Dando lo que podemos). La campaña propone, a quienes podamos, que destinemos a cambiar el mundo un 10% de nuestros ingresos.

Giving what we can

¿Parece imposible? Llevo un rato echando un vistazo a la página web de la campaña (givingwhatwecan.org) y cada vez veo más viable hacerlo. Entre otras cosas, me encanta la idea que han tenido de incluir una página, a modo de calculadora, que ayuda facilita hacer números para imaginar qué impacto tendría este compromiso.

La campaña también da ideas sobre qué destino dar a ese 10%. De hecho, gran parte del trabajo de la campaña ha consistido en comparar el impacto de diferentes organizaciones por sectores (salud, educación, agua y sanidad, emergencia humanitaria, empoderamiento y cambio político).

Según la investigación, la diferencia de relación coste-impacto entre los programas de lucha contra la pobreza extrema más efectivos, y los menos, es cercana un factor 10.000. No estoy muy convencido de la metodología seguida pero abrazo con entusiasmo y comparto la idea de que no da igual qué hacer con el dinero. No es sólo cuestión de “darlo”.

No todas las organizaciones son iguales y muchas veces podemos contribuir a ciertos cambios sociales sin necesidad de organizaciones itermediarias. Pese a que el estudio sobre cambio político es precisamente el que menos trabaja la campaña, es el punto que considero más importante.

Lo que me gusta de esta campaña o, al menos, de cómo la percibo, es que no se trata de una campaña más sobre qué hacer con lo que te sobra. La visión es diferente. Hace falta compromiso para cambiar las cosas y parte de ese compromiso debe ser económico. De ahí, una pregunta fundamental en primera persona del singular:

¿Cómo de importante me parece la lucha contra el hambre extrema, contra las torturas, contra el maltrato animal, contra la homofobia, o por la libertad de expresión? Por poner sólo algunos ejemplos.

La novedad es intentar dar una respuesta no cualitativa (tipo “es muy importante para mí”) sino cuantitativa (tipo “qué porcentaje de mi tiempo y de mis ingresos destino a cambiar las cosas”). Al menos a mí, la campaña me ha hecho pensar.

One Response to ¿Es posible destinar el 10% de nuestros ingresos a “cambiar las cosas”?

  1. Romina says:

    A mí también me ha hecho pensar…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Próximos eventos